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España ya pasa página: la corrupción dura menos que un informativo.
La entrada en prisión de Ábalos y koldo ya no significa nada. Está amortizada. Sánchez ha conseguido encapsular el caso y separarlo artificialmente del PSOE, como si fueran dos desconocidos. Hace meses era un escándalo nacional. Hoy es rutina. La verdad es clara: España ha llegado al límite de indignarse. Ya no importa cuántos entren en prisión o cuántos caigan. La gente está saturada. Es más: ¿alguien se acuerda ya de la detención del presidente de la Diputación de Almería d
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la izquierda entra en modo pánico total
La fotografía lo dice todo: tensión, miedo y un silencio incómodo que pesa más que cualquier eslogan. Porque esto ya no va de ideologías, de bandos ni de Victimismo S.A. Esto va de algo mucho más simple: han pillado a dos figuras clave del PSOE y los han mandado a prisión. Y eso, para la maquinaria de la izquierda, es inadmisible. Inasumible. Imperdonable. Y ahora empieza el espectáculo . La izquierda ha salido con todo. Ya se ha activado la artillería pesada mediática e ins
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La nacionalización masiva, ¿solidaridad o ingeniería electoral?”
Hay decisiones políticas que no se anuncian con fanfarria, sino con silencios. Y esta es una de ellas. Mientras la mayoría del país intenta llegar a fin de mes, mientras la sanidad se desangra en listas de espera y los jóvenes hacen malabares con sueldos indignos y alquileres imposibles, el Gobierno prepara una nacionalización masiva de inmigrantes que podría aumentar el electorado un 6% antes de las próximas elecciones. Y no, que nadie intente vestir esto de humanidad o soli
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De mano derecha a caja de cartón: el breve final de Bolaños.
Bolaños, cariño, te quedan dos telediarios. Y ni siquiera enteros. Igual solo sales en el del mediodía, el de menos audiencia, el que la gente pone de fondo mientras calienta el arroz tres delicias del Mercadona. Así funciona este gobierno-reality: un día eres el escudero fiel, el elegido, el favorito del César; y al siguiente eres un mueble viejo que estorba el feng shui de la Moncloa. Y claro, en Palacio no se acumulan trastos: se tiran. O mejor dicho: se sustituyen por otr
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Pedro no se acordará de ti
Tranquilos, que no cunda el pánico. No ha pasado nada grave en España. Solo hemos vivido otro episodio de ese reality político que ya ni sorprende. El fiscal general del Estado, ese señor Ortiz que hasta hace dos cafés era presentado como “ejemplo de independencia”, ha sido inhabilitado. Sí, sí: inhabilitado. No “voluntariamente retirado”, no “descansando”, no “haciendo un Erasmus democrático”. No. Echado. Fuera. Eliminado del tablero. Pero claro, en este país nunca pasa nada
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El bueno, el malo y el feo… versión española
Hay películas míticas que envejecen bien. El bueno, el malo y el feo es una de ellas. Luego está España, donde el remake político ha salido barato, mediocre y sin final digno. En la versión original había un bueno, un malo y un feo. Aquí tenemos a tres actores que llevan años en cartelera y nadie tiene claro quién interpreta cada papel. Y da igual, porque ninguno merece ni el piano del principio. ¿El bueno? Ni está ni se le espera. Uno lleva años en Moncloa como si fuera su c
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Los superpoderes de Ayuso
Qué poder tan raro debe tener Isabel Díaz Ayuso para que, según el relato oficial de la izquierda y sus tertulianos, haya sido capaz de convencer ella sola a tres de cinco magistrados. Tres. Ni casualidad, ni pruebas, ni juicio . No. Para ellos es mucho más sencillo: Ayuso les hipnotiza. Y claro, la historia queda perfecta: si el Fiscal General del Estado ha sido condenado, no será porque haya indicios, mensajes, decisiones o hechos. Será porque Ayuso ha movido hilos desde s
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Justicia de plató
En España ya no hace falta estudiar Derecho para impartir justicia. No hace falta ser juez, fiscal ni abogado del Estado. Solo necesitas un micro, una silla en una tertulia y el nivel justo de fanatismo ideológico para colocarte la toga imaginaria y decidir quién merece cárcel y quién merece aplausos. Bienvenidos a la nueva justicia española: la de plató, la de trending topic, la de tertulia bochornosa. Una justicia barata, manipulada y profundamente peligrosa. La condena al
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Ahora los de enfrente
Otra vez. Otra maldita vez. Ahora le toca el turno al presidente y al vicepresidente de la Diputación de Almería, del Partido Popular. Antes fueron otros. Y antes de esos, otros más. Y mañana, cuando nos levantemos, habrá otro caso, otra lista de detenidos, otra investigación de la UCO, y otra rueda de prensa llena de excusas, eufemismos y sonrisas incómodas. Y lo peor no es la corrupción. Lo peor es que ya no sorprende. España se ha convertido en un país anestesiado. Un país
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Ahora todos callados
Ahora que Telefónica prepara otro ERE, me imagino la escena: Yolanda Díaz ajustándose el traje estilo sindical chic, Pedro Sánchez afilando el discurso con sonrisa fotogénica, y todo el Gobierno calentando la garganta para exigir “ni un despido más en España”. Porque claro, cuando lo hacen Inditex, Carrefour, Mercadona o cualquier empresa privada, ahí sí: gritan, exigen, amenazan, insultan, y se cuelgan de los micrófonos para decir que “los trabajadores son sagrados” y que “l
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Pero nadie se va
Madrid, según los llorones profesionales, es poco menos que Chernóbil con terrazas, Corea del Norte con tapas y Venezuela pero con Zara al lado. Cada semana repiten lo mismo: “Esto es insoportable, esto es una dictadura, esto es ultracapitalismo opresor”. Pero ahí siguen. Con su latte de avena a 4,20€, tocando el violín emocional en redes y haciendo check-in en Malasaña como si fuera La Meca del martirio progresista. Porque claro: Madrid es horrible. Madrid es inhumana. Ma
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Rosalía como bandera política: postureo y estrategia
De repente, España ha amanecido con un fenómeno paranormal digno de Iker Jiménez: todos los políticos se han convertido en críticos musicales. No sé qué ha pasado, pero ahora parece que la clave para entender el país no está en los presupuestos, en la sanidad, en la vivienda o en el salario mínimo: está en opinar sobre Rosalía. La escena es patética: diputados, ministros, asesores y hasta los que nunca han sabido juntar tres frases sin leer papeles ahora hablan con autoridad
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Los guardianes de “lo público” que solo protegen su trono
Hay que reconocerlo: pocas cosas resultan tan grotescas como ver a ciertos defensores del sistema público educativo comportarse como aristócratas del siglo pasado mientras exigen al resto que aplaudan, financien y se sacrifiquen por su causa como si fuera un deber moral. Se indignan, gritan, exigen respeto, presupuesto, huelgas, pancartas y silencio obediente. Pero cuando uno rasca un poco, solo encuentra lo de siempre: privilegios disfrazados de justicia social. Porque estas
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El guion de cada año: escándalo, solidaridad y sablazo
Qué pesados con el Fiscal General del Estado, el señor Ortiz. Ya aburre. Todos sabemos cómo va a acabar: no va a pasar absolutamente nada. Se inventarán cualquier fórmula, una reinterpretación jurídica, un tecnicismo de despacho o directamente un indulto encubierto. Ortiz es la pieza que Sánchez necesita tener a su lado cuando todo se desmorone, y lo van a proteger con uñas, dientes y BOE. El guion está claro, y lo peor es que nos lo repiten cada año. Ahora toca el episodio d
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Para España no llegan nunca
El Gobierno “llega tarde” a la campaña del Día de la Constitución. Pobrecitos. No les ha dado tiempo. Qué disgusto. Qué tragedia institucional. Qué inesperado desastre administrativo… salvo por un pequeño detalle: no han llegado tarde, han llegado exactamente cuando querían llegar. Es decir, demasiado tarde para hacer nada. Porque cuando algo no te importa, lo dejas pudrirse. Y a este Gobierno la Constitución le importa lo mismo que el reloj del Ayuntamiento a un okupa: nada.
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El chicle que todos mastican cuando les conviene
La política española tiene un talento especial para insultar nuestra inteligencia. Y el caso Junts es el mejor ejemplo: un partido que, sin cambiar absolutamente nada, ha sido presentado como moderado, fiable, dialogante, traidor, extremista, ultra, reaccionario, independentista radical, pobrecito engañado y hasta “víctima de Sánchez”, según quién necesite el titular del día. El PSOE, durante dos o tres años, ha ejercido de agencia de marketing de Junts. Nos vendieron que era
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Mierda
Hay algo profundamente podrido en la política española, y no es precisamente nuevo. Lo que pasa es que ahora ya ni se molestan en disimular. PP y PSOE —los eternos guardianes del cortijo— no compiten por limpiar la política, sino por ver quién consigue ensuciar al otro justo a tiempo para que el hedor se reparta equitativamente y ayer lo podíamos comprobar de nuevo. Ya no se trata de combatir la corrupción, sino de gestionarla. De calendarizarla. De saber cuándo conviene solt
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El círculo perfecto
La consultora Opina360, dirigida por su antiguo jefe de gabinete, Iván Redondo, aparece justo en el momento oportuno. ¿Casualidad? Ninguna. Todo encaja. Con el CIS de Tezanos ya completamente desacreditado, hacía falta un “CIS 2.0”, una herramienta nueva, aparentemente privada, pero con el mismo objetivo: dar oxígeno demoscópico al sanchismo y seguir alimentando la ficción de que el PSOE y el PP van empatados. Qué casualidad que, una vez más, el Partido Socialista nunca baje.
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Cazar para sobrevivir
Hay una cosa que el Partido Popular no ha aprendido todavía —y que el Partido Socialista domina a la perfección—: la caza política. Porque sí, esto no va de ética, ni de verdad, ni de justicia. Va de olfato, de instinto depredador, de saber cuándo una presa está herida y lanzarse a degüello hasta verla caer. El PSOE de Sánchez no gobierna: devora. No razona, destruye. No debate, ejecuta. Y lo hace con una precisión quirúrgica. Cuando cogen un caso, no lo sueltan. Cuando encue
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De progres a repudiados en menos de un telediario
Vaya por Dios. Los de Junts, los de Carles Puigdemont, ya no son progres. Se acabó el cuento. Ahora resulta que son ultraderecha, reaccionarios, peligrosos y poco menos que una amenaza para la democracia. Qué casualidad, justo cuando ya no sirven a los intereses de Pedro Sánchez. Durante años, nos vendieron que pactar con Junts era un ejercicio de “altura política”, de “diálogo”, de “valentía democrática”. Se les llamaba socios, compañeros de viaje, aliados por la convivencia
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