El guion de cada año: escándalo, solidaridad y sablazo
- Miguel Ángel Arranz Molins
- 13 nov
- 2 Min. de lectura

Qué pesados con el Fiscal General del Estado, el señor Ortiz. Ya aburre. Todos sabemos cómo va a acabar: no va a pasar absolutamente nada. Se inventarán cualquier fórmula, una reinterpretación jurídica, un tecnicismo de despacho o directamente un indulto encubierto. Ortiz es la pieza que Sánchez necesita tener a su lado cuando todo se desmorone, y lo van a proteger con uñas, dientes y BOE.
El guion está claro, y lo peor es que nos lo repiten cada año. Ahora toca el episodio de “Ortiz y su cabeza en la guillotina”, que, por supuesto, nunca cae. Luego vendrá la campaña del espíritu navideño, los anuncios lacrimógenos y los reportajes sobre lo buenos y solidarios que somos los españoles. Y terminaremos, como siempre, con los Reyes Magos, los villancicos y las luces encendidas a todo color.
Y mientras tanto, en los despachos, preparan el sablazo. Porque este año la secuencia va así:
Fase uno: nos distraen con el fiscal.
Fase dos: nos ablandan con la Navidad y los sentimientos.
Fase tres: nos clavan la subida de impuestos.
Y funciona como un reloj.
¿O acaso a nadie le parece raro que a estas alturas del año no estén diciendo nada sobre la subida de la luz, del gas, de la bombona del butano, del transporte público, de los peajes o de los impuestos municipales? Porque todos los años, por estas fechas, ya nos estaban preparando el cuerpo con el clásico “sube todo”. Pero este año, silencio absoluto.
¿Y por qué? Pues porque nos están entreteniendo. Primero con Ortiz, después con las lágrimas solidarias de las fiestas, los mensajes de paz con Palestina y la foto de algún ministro entregando juguetes a “niños del mundo”. Y cuando nos demos cuenta, ya estaremos en enero, con la cuesta por las nubes y el bolsillo agujereado.
El patrón no falla. Siempre el mismo esquema: cortina de humo, apelación emocional y sablazo final. Mientras los medios de comunicación llenan horas con un tema que no lleva a ningún lado, el Gobierno cocina otra subida generalizada que nos pillará, como siempre, con el polvorón en la boca y el recibo en la mano.
Así que no se engañen. Ni el señor Ortiz va a caer, ni la justicia va a actuar, ni el Gobierno va a cambiar. Lo único que cambiará, como cada año, serán los precios.
Y ahí sí que no hay indulto posible.
Miguel Ángel Arranz



