Otra forma de leer los datos del CIS
- Miguel Ángel Arranz Molins
- 15 oct
- 2 Min. de lectura

Así es como lo deja el CIS. Otra forma de leer los datos, otra forma de entender la realidad política española. Porque detrás de los porcentajes maquillados, de los titulares de “ventaja del PSOE” y de la propaganda constante de Moncloa, hay un dato demoledor: apenas el 4,7 % de los votantes son los que realmente gobiernan este país. Son quienes, con una minoría ínfima, condicionan las leyes, los presupuestos y el futuro de 47 millones de personas.
Ese 4,7 % se llama chantaje político. Es la cifra que suman ERC, Junts, PNV y Bildu, y son ellos quienes mantienen en pie a un Gobierno que vive de la extorsión parlamentaria permanente. No gobiernan para España, ni piensan en el conjunto de los españoles. Gobiernan para su cuota de poder autonómica, para su clientela política y para el precio de su voto en el Congreso.
Gracias a ese 4,7 % salen adelante leyes que nadie pidió, concesiones que nadie entiende y privilegios que avergüenzan. Porque ese es el gran problema de los nacionalismos: no creen en España, pero viven de ella. Y lo más grave es que se les permite competir en unas elecciones nacionales que ni siquiera reconocen como suyas.
Habría que empezar a plantearse —seriamente— que quien solo defiende a su región, solo debería presentarse en su región. Porque lo que hoy ocurre es una distorsión democrática absoluta: partidos con menos del 1 % de los votos nacionales deciden sobre impuestos, educación, vivienda y política exterior de todo el país.
Eso no es democracia representativa; es un chantaje institucionalizado. Es el peaje que el PSOE y el “chanchismo” llaman pactar. Lo disfrazan de diálogo, lo venden como pluralidad, pero no es más que la dependencia de un Gobierno que ha sustituido el consenso por el mercadeo y la lealtad por la supervivencia.
El CIS, sin quererlo, ha puesto los números sobre la mesa. No es solo que el PSOE esté sobredimensionado en sus encuestas; es que España está secuestrada políticamente por una minoría que se ha especializado en poner precio a su voto.
Y ese, guste o no, es el verdadero retrato de la España actual: un país donde el 4,7 % decide por el 95 % restante.
Miguel Ángel Arranz



