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Los sueldos de Koldo

  • Foto del escritor: Miguel Ángel Arranz Molins
    Miguel Ángel Arranz Molins
  • 16 jun
  • 2 Min. de lectura

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Hay personas que tienen un sueldo. O dos, si tienen suerte. Y luego está Koldo García, que tenía… una colección.


Porque si algo ha demostrado el exasesor de Ábalos es que el dinero público da para mucho. Y cuando se acaba, siempre queda el efectivo.


Sueldo oficial: el asesor mejor pagado

Koldo fue asesor en el Ministerio de Transportes. Su trabajo —al parecer— era estar cerca del ministro y muy lejos de la transparencia. Por este "cargo",

cobraba nada menos que:


98.430 € brutos anuales

Que se traducían en unos 8.200 € al mes, o lo que viene siendo el salario anual de un camarero… pero al mes.


¿Currículum para semejante puesto? Haber sido portero de discoteca y guardaespaldas. La meritocracia en estado puro.


Complementos, cargos y dietas: ¡suma y sigue!


Pero un sueldo así es solo el principio para alguien como Koldo. También se benefició de:


22.800 € por ser consejero en Renfe Mercancías.


18.616 € como vocal en Puertos del Estado.


11.963 € en gastos de representación.


Suma total: unos 53.379 € en complementos.


Pensión de incapacidad: cobrar por no poder trabajar... mientras se trabaja


Este punto es mágico. Koldo cobraba también:


102.000 € en pensión de incapacidad laboral.


Sí, lo has leído bien: estaba “incapacitado” para trabajar, pero a la vez era asesor, consejero, vocal y recadero de sobres. Una nueva dimensión de lo pluriempleado.


Y como guinda: el sobre mensual

El último descubrimiento es que:


Un constructor agraciado por Ábalos le pagaba 1.100 € al mes en efectivo, según la Guardia Civil. Y parte de ese dinerito iba “a parar” al exministro Ábalos.


Y esto, sin contar lo que la justicia aún está investigando: contratos millonarios, comisiones por mascarillas y otros misterios del Ministerio.


En un país con jóvenes que encadenan becas de 500 €, sanitarios que se van a Irlanda y policías que cobran en tres tramos… tenemos a Koldo, el hombre que lo cobraba todo: sueldo, dieta, pensión, sobre y silencio.


Mientras tú haces malabares con una nómina, él hacía magia con varias.


Y lo mejor de todo: todavía hay quien lo defiende.


Miguel Ángel Arranz

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