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Hacienda te vigila a ti, pero no a “la banda del Peugeot”

  • Foto del escritor: Miguel Ángel Arranz Molins
    Miguel Ángel Arranz Molins
  • 20 jun
  • 2 Min. de lectura


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Prepárate. Si vendes una bici en Wallapop, si le haces un bizum a tu hijo, si ingresas 300 euros de golpe, Hacienda te tiene en su radar. Porque para el Gobierno tú eres el gran problema del sistema fiscal. Tú y tus pequeñas transacciones, tus compras de segunda mano y tus transferencias familiares. Un peligro público. Un evasor potencial. Un contribuyente bajo sospecha.


Pero si perteneces a una red de corrupción bien engrasada, si te paseas en un Peugeot repleto de mordidas, si te colocan en la administración con sueldos públicos a dedo y sin función conocida… entonces tranquilo. Hacienda no mira. Hacienda no oye. Hacienda no pregunta. Es más, Hacienda ni se entera. O peor aún: se entera y mira hacia otro lado.


Llevamos más de una década escuchando cómo se reparten sobres, maletines, bolsas de basura con billetes, cómo se colocan a primos, novias, amantes y chóferes. El caso Koldo, la trama de las mascarillas, los contratos inflados, las empresas pantalla, los repartos entre amigos. Y mientras tanto, ni una alarma salta en la Agencia Tributaria. Ni una inspección sorpresa. Ni una cuenta embargada. La banda del Peugeot se pasea impune, blindada por la desidia de quienes deberían protegernos del robo institucional.


Porque seamos claros: Hacienda no somos todos. Hacienda eres tú, que curras cada día y declaras hasta el último céntimo. Hacienda soy yo, que pago sin rechistar el IVA de hasta un café. Pero Hacienda no son ellos, los de las mariscadas, los de los sobresueldos, los de los 4 cargos públicos por familia.


Te controlan el Wallapop pero no el BOE. Te fiscalizan un ingreso de 500 euros pero no un contrato de 5 millones. Te exigen justificantes por ayudar a tu madre con una transferencia, pero no preguntan cómo se compró aquel ático el asesor del asesor.


Y lo peor no es solo la injusticia. Lo peor es el mensaje: si robas poco, te machacan. Si robas mucho y tienes buenos amigos, te aplauden. Esa es la podredumbre fiscal de este país.


Miguel Ángel Arranz

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