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España, del mapa a la sobremesa: la irrelevancia servida en bandeja

  • Foto del escritor: Miguel Ángel Arranz Molins
    Miguel Ángel Arranz Molins
  • 10 ago
  • 2 Min. de lectura

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Nos han dejado fuera. Ni silla, ni voz, ni voto. La gran cumbre de seguridad entre EEUU y Europa sobre Ucrania se celebra y España no está. Somos un pinta monas decorativo, un espantapájaros diplomático. Y todo gracias a la política internacional de un presidente fantoche que confunde fotos con poder.


La noticia es clara: en la mesa donde se decide el futuro de la seguridad en Europa, España no está invitada. Ni por error. Ni por compromiso. Ni siquiera como relleno para la foto. Y lo peor no es la ausencia; lo peor es que ya no sorprende. Llevamos años jugando a la diplomacia como si fuera un álbum de selfies: encuentros artificiales, discursos huecos y sonrisas en las cumbres, mientras los asuntos serios los negocian otros.


Esta exclusión no es un accidente, es la factura de años de política exterior de atrezzo. Un presidente fantoche que vive del marketing político y de la política del cómo y nunca el qué. PSOE, PP y el resto han convertido la diplomacia en un teatrillo para contentar a la parroquia, pero sin contenido real. En Europa nos ven y saben lo que somos: un producto político sin peso, un figurante en una película que otros dirigen.


Mientras los que pintan algo eligen el menú, nosotros somos la sobremesa. Allí, en la barra, comentando lo bien que se han repartido los platos. Es antropología humana: donde no me quieren, no estoy. Y ya hace años que no nos quiren en lo importante, porque saben que molestamos. Somos un espantapájaros: visibles desde lejos, pero incapaces de asustar a nadie.


No hay excusas, no hay “agenda complicada” que valga. Esto es consecuencia directa de un sistema mafioso de todos los partidos, que ha dejado que España se marchite en la irrelevancia internacional mientras se dedica a gestionar sus chiringuitos internos. Hoy es Ucrania, mañana será cualquier otro asunto clave. Y nosotros, en el pasillo, sonriendo para la foto de Instagram.


En la mesa mandan los que comen; nosotros ya solo servimos el café.


Miguel Ángel Arranz

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