Alcobendas: de lo exclusivo al ridículo
- Miguel Ángel Arranz Molins
- 17 nov
- 2 Min. de lectura

Como muchos nos lo habéis pedido, vamos a aclarar lo ridículo del galardón.
Para empezar: Alcobendas no es la Ciudad Europea del Deporte. Es una más de 23. Sí, veintitrés. Un título que parece más una oferta de Black Friday que un reconocimiento serio.
Compartimos “honor” con Toledo, Segovia y Santurtzi aquí en España… pero también con localidades que probablemente la mayoría no sabrá ubicar en un mapa: Trebinje (Bosnia), Presov (Eslovaquia), Shkodra (Albania), Tábor (República Checa) o Altinordu (Turquía).
Y ojo: Italia ha arrasado con ocho ciudades premiadas. Casualidad… o tarifa plana , quién sabe.
Otros países también se apuntan al circo:
Francia: Agen, Limoges y Estrasburgo.
Portugal: Matosinhos.
Georgia: Tiflis.
Luxemburgo: Esch-sur-Alzette.
En resumen: esto no es una selección estricta. Es una lista de admitidos donde pasa cualquiera que pague.
Y aquí viene el dato clave: se paga.
Este galardón no lo otorga la Unión Europea, ni el Consejo de Europa, ni ningún organismo oficial. Lo otorga una asociación privada llamada ACES Europe, cuyo modelo es sencillo: repartir títulos honoríficos a cambio de ingresos.
En el caso de Alcobendas, la tarifa fue clara:
12.100 euros (IVA incluido) para poder usar el logotipo.
Nada de competir, nada de ser evaluados con criterios serios, nada de reconocimiento basado en méritos reales. Solo pagar y posar.
Lo demás es la actuación habitual:
Rueda de prensa con sonrisa institucional.
Nota de prensa inflada.
Fotos con el logo como si fuera un Nobel deportivo.
Algún evento obligatorio para justificar el gasto.

y mientras tanto, el ciudadano medio, que madruga para ir al polideportivo o paga tasas deportivas altas, cree ingenuamente que esto significa algo real. Pero no: es puro maquillaje institucional.
Un premio repetido, inflado y vacío, cuya única función es alimentar propaganda municipal y dar contenido a los folletos, redes y discursos de turno.
Así que cuando vuelvas a ver esa pegatina brillante de “Ciudad Europea del Deporte 2025”, recuerda:
No es un mérito.
Es una factura con forma de diploma.
Prestigio prestado a golpe de tarjeta pública.
Por si le queréis dar vuestra opinión a la alcaldesa aquí tenéis sus contactos :
Miguel Ángel Arranz



