Empate
- Miguel Ángel Arranz Molins
- 19 oct
- 2 Min. de lectura

Estoy viendo a la Caverna de Izquierdas hiperventilar como si hubieran descubierto vida en Marte. Resulta que Ayuso está en Estados Unidos, visitando circuitos de Fórmula 1, y ya tienen tema para una semana entera de bilis. Que si el viaje lo pagamos “todos los madrileños”, que si es “indecente”, que si “qué vergüenza”. Vamos, el drama habitual de la izquierda cuando ve un billete de avión que no lleva destino a Cuba o Venezuela.
Lo curioso es que, en ese ejercicio de superioridad moral de manual, todavía no he escuchado a ninguno de esos santos varones ni santas vírgenes del progresismo decir lo indecente que es que los españoles les paguemos, también “entre todos”, sus prostíbulos, sus mariscadas, sus sobres, sus mordidas y sus conferencias inventadas. Pero claro, eso no indigna. Eso es “vida privada”, dicen.
Así que empate. Empate entre los que se creen guardianes de la ética y los que, mientras predican austeridad, viven como marqueses de partido. Empate entre los que critican un viaje institucional y los que llevan décadas viajando —pero a Andorra, Panamá o cualquier paraíso fiscal— con dinero que no es suyo.
Ayuso va a Estados Unidos a ver cómo funciona un circuito de Fórmula 1. La izquierda, en cambio, lleva años girando en círculos en el suyo propio: un circuito de subvenciones, enchufes y postureo moral. La diferencia es que el circuito de Ayuso genera empleo y turismo; el de ellos solo genera humo, deuda y miseria intelectual.
Así que sí: empate. Hoy por ti, mañana por mí. Pero con una diferencia. Mientras Ayuso trabaja y se expone, vosotros, los de la caverna roja, seguís escondidos entre vuestras contradicciones, vuestros sueldos públicos y vuestras lecciones morales de saldo.
Y no os pongáis nerviosos, que solo es un viaje. No es un chalet en Galapagar, ni un fondo en Panamá, ni una mariscada en el Palace. Es solo una presidenta haciendo lo que debería hacer cualquiera: salir del agujero ideológico en el que vosotros lleváis años metidos.
Miguel Ángel Arranz



